sábado, mayo 18, 2024

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LOS INDECISOS DEFINIRÁN QUIÉN SERA EL PRÓXIMO PRESIDENTE

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A una semana de la elección presidencial, por los resultados de las encuestas de los últimos 15 días, todo parece indicar que será un “voto finish”. Todas las encuestas se atreven a pronosticar, hoy, un empate técnico. Lo único seguro, lo cierto, la realidad, la dirá los resultados en las urnas el próximo 19 de junio.

Veamos cómo ha sido este proceso de incertidumbres que nos estregan las diversas encuestas:

El tracking presidencial de la firma encuestadora GAD3, publica una primera encuesta realizada los días 30 y 31 de mayo, en la cual, Rodolfo tiene una intención de voto del 52,5% y Petro el 44,8 %, es decir, una diferencia de 7,7% a favor del primero. Cada día, viene publicando resultados en donde se puede apreciar un descenso del candidato Rodolfo y por el contrario un ascenso de Petro. El último publicado, 11 de junio, Petro 47,1%, Rodolfo 47,9%. (ver: https://www.valoraanalitik.com/wp-content/uploads/2022/06/GAD3-Traking-presidencial-Colombia-11JUN22.pdf)

De los resultados anteriores se concluye que Petro, entre el 31 de mayo y el 11 de junio, ha ascendido 2,3%; mientras que Rodolfo, ha descendido en el mismo periodo, 4,6%. la última encuesta de Invamer, en cuanto a intención de voto, revelada el 10 de junio, Rodolfo 48,7%; Petro, 47,2%. (Ver:file:///D:/Desktop/ENCUESTAS/020900220000-Informe-COLOMBIA-OPINA-13-2022.pdf)

El Centro Nacional de Consultoría ha publicado dos encuestas en el mes de junio. En la del 1 de junio Petro tiene 39% y Rodolfo un 41%. En la encuesta del 4 de junio, Petro tiene 44,9% y Rodolfo un 41%. Lo que quiere decir que Petro ha ascendido 5,9%, mientras que Rodolfo se mantiene estancado en el mismo 41%. (Ver:https://www.centronacionaldeconsultoria.com/blog/categories/intencion-de-voto)

Dado que el margen de error en las tres encuestas varía entre el 1.4% y el 2.7% se puede afirmar que hay un empate técnico. Por otro lado, el voto en blanco ha crecido y oscilado, entre el 3% y el 5%; también, la franja de los indecisos ha oscilado entre el 7% y el 14 %. Esta franja del electorado definirá quién será el próximo presidente. 

En la primera vuelta presidencial 15 millones de colombianos se expresaron, en contra de la continuidad del Duque – Uribismo en el poder y, a favor del cambio. 

Pero, ¿qué tipo de cambio quieren los colombianos en segunda vuelta presidencial? ¿El cambio con Petro, o el cambio con Rodolfo? Está por verse. Los dos candidatos expresan cambios muy distintos y tras de sí atraen electores muy disimiles. 

Rodolfo, un candidato políticamente indefinible, representa toda clase de electorado y a ninguno en específico, es un verdadero hibrido ideológico y político. Es de todo y no es nada. Y esa circunstancia lo convierte en un héroe estilo chapulín colorado. Al convertirse en presidenciable, pasa de lo cantinflesco (lo que realmente es) a convertirse en un real y verdadero interrogante político.

Un rico empresario, eso es, un multimillonario, que en lo personal deja mucho que desear. Un próspero constructor que se jacta de sus despropósitos y sus malos actos. A sus clientes, a sus compradores los trata de hombrecitos y mujercitas, como vacas que le producen leche: “Financio los edificitos que hago, y yo cojo las hipotecas, esa es la vaca de leche, imagínense, 15 años un hombrecito pagándome intereses, eso es una delicia”.

Su profundidad en el lenguaje no pasa de palabras soeces para referirse a los demás. Las redes y los medios de comunicación publican profusamente videos en los que su lenguaje no pasa de hp, marica y malparido: “Me hago desguevar hp, si usted sigue jodiéndome, le pego su tiro malparido”, “ya me sabe a mierda su persecución hp, echándome los clientes encima, no sea hp”, “grabe todo lo que le dé la puta gana”, “nos vemos como machos hp”, “le pego su tiro malparido”, “miente Hp”. Estas son, en síntesis, las frases más recurrentes en entrevistas y declaraciones a los medios, de un hombre coprolálico como Rodolfo.

Su misoginia, también, es característica: “En política recibimos a la virgen santísima y todas las putas que vivan en el mismo barrio con ella”, “Más manoseada que una prostituta de Puerto Wilches, que lo único que no le paso por encima fue el ferrocarril”, “Las venezolanas una fábrica de hacer chinitos pobres”, “La mujer metida en el gobierno a la gente no le gusta, ve que ella es invasiva, ella no fue a la que eligieron, al que eligieron fue al marido”.

Su aquilatado conocimiento no le permite asistir a debates, su profundidad no pasa de tres o cuatro frases que las repite hasta el cansancio, solo se le escucha decir estupideces, convertidas en sonoras cajas de música para el incauto ciudadano, que no gusta del discernimiento conceptual.

Alrededor de Rodolfo se buscan reencauchar, el uribismo, en primerísimo lugar, y el resto de maquinarias todos los partidos. No tienen alternativa, así Rodolfo en público los desprecie (en privado no se sabe). Su única alternativa es impedir que Petro sea presidente. Sin precedentes, no se había visto que el candidato en público los deteste, los desconozca, los eche (por estrategia comunicacional), y ellos decidan acompañarlo en su carrera por ganar la presidencia. 

“Cualquiera menos Petro”: es la nueva versión del miedo, como vehículo movilizador de las emociones de los colombianos. 

¿miedo a petro, miedo al cambio, o miedo a pasar la página?

Los colombianos deberíamos preguntarnos:

¿Vamos a pasar del personaje que se hizo popular con su frase: “le pego en la cara marica”, al héroe del oeste: “le pego un tiro malparido”?

¿Vamos a pasar del macho, acusado de paraco, al justiciero del oeste, el Llanero solitario del “nos vemos como machos hp”?

 ¿Ese es el cambio que prefieren los colombianos? ¿Un cambio de macho para que todo siga igual o, peor que antes?

Rodolfo, un personaje anodino convertido en importante por su condición de presidenciable. Qué peligro si los colombianos lo convertimos en presidente, será un verdadero encarte para el país. Una desagradable sorpresa. Un personaje grotesco, patológico (en términos médicos) o un enfermo mental (en el lenguaje de los psicólogos).

¿Cómo será gobernando?, imagínese usted, amable lector, un presidente, con este lenguaje, respondiendo a los reclamos o protestas de los ciudadanos o, dirigiendo un Consejo de Ministros o, una intervención suya en las Naciones Unidas. Una verdadera vergüenza Nacional y un ridículo Internacional. 

 

Por: José Gustavo Hernández Castaño

 

Foto: Semana.com

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