Las obras se llevan a cabo en el Parque Nacional de Komodo, Patrimonio de la Humanidad y donde habitan precisamente los dragones de Komodo, que es lagarto de mayor tamaño del mundo, con una longitud media de dos a tres metros y un peso de unos 70 kg.
La Unesco, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, hizo una advertencia que se sumó a la de los ambientalistas sobre el impacto que tendría el parque turístico en el medioambiente y en las 4.000 personas que viven en las tres grandes islas que conforman el parque nacional.
El parque nacional fue fundado el 6 de marzo de 1980, con el objetivo de proteger al dragón de Komodo. El objetivo fue ampliado posteriormente hacia la protección de la flora y de la fauna de la región, incluyendo a las zonas marítimas.